El huerto escolar es un recurso didáctico…

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El huerto escolar es un recurso didáctico que puede utilizarse en todos los niveles educativos. Es un excelente recurso para convertir a los centros escolares en lugares que posibiliten múltiples experiencias de aprendizaje a las niñas y los niños.

Debe funcionar como un incentivo y una motivación para los niños y niñas, por ser un medio novedoso, vivo y cambiante, que ofrece valores positivos.

Promueve el conocimiento, la experiencia y la generación de capacidades y habilidades prácticas, incluso transferibles fuera del ámbito escolar y para asegurar el mejoramiento de la nutrición y seguridad alimentaria, además permite fomentar actitudes de responsabilidad y respeto hacia la naturaleza.

El huerto escolar es una realidad evidente que ofrece posibilidades de mayor alcance que las explicaciones limitadas en un aula, es un recurso valioso para dar respuestas y soluciones a las necesidades familiares.

Es otra manera de aprender en el propio centro escolar con una herramienta que puede ser utilizada a cualquier edad, tanto con los contenidos de las asignaturas del currículum, como de los ejes transversales (Educación Ambiental, Educación para la Salud, Educación en Derechos Humanos, Educación del Consumidor, Educación en Valores).

El valor del huerto como recurso didáctico depende de la habilidad con que se le maneje y utilice en el proceso de enseñanza aprendizaje, para comprender relaciones de causa y efecto, practicar y aplicar lo que se aprende, utilizarlo como laboratorio en las diferentes asignaturas, aprovechar los recursos del entorno y simultáneamente preparar a los niños y niñas para la vida.

Con la realización de actividades experimentales mediante el uso del huerto escolar en las asignaturas de los programas de estudio de los grados de educación básica, se logra la participación dinámica de las niñas y los niños al observar, dialogar, crear, investigar, experimentar, interpretar, formular sus propias conjeturas y obtener estos resultados:
• Estimula la capacidad de observar, formular preguntas e investigar.

• Eleva y mantiene el interés y la curiosidad.

• Confronta y contrasta de manera pacífica sus ideas e hipótesis.

• Ayuda a formular explicaciones de lo observado.

• Induce a diseñar actividades y proyectos propios.

• Permite el desarrollo y socialización al trabajar en equipo.

• Contribuye al desarrollo emocional saludable, que es inseparable del desarrollo intelectual e integral de las niñas y los niños.
Esto motiva el aprendizaje, que se logra a través del gusto que sienten las niñas y los niños al descubrir hechos, principios, generalizaciones y comprobar fenómenos naturales por sí mismos, para lograr aprendizajes significativos.
Lo importante es que la niña y el niño aprendan a utilizar diferentes recursos de su entorno, para lograr su desarrollo integral.

1 Comentario

  1. Este documento ha sido producido en el marco del Proyecto “Apoyo al desarrollo curricular de la educación básica para mejorar la educación en nutrición y seguridad alimentaria” (TCP/ELS/3101) con la asistencia técnica financiera de FAO.

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