Red de Huertos

Niños en huerto

La preocupación de muchos y muchas docentes, por rescatar y promocionar las técnicas agrícolas tradicionales, recuperar variedades autóctonas de tubérculos, hortalizas, frutas y animales domésticos, de utilizar una agricultura sin pesticidas y venenos así como de incorporar al clima educativo un ritmo más natural, pausado, relajado, alegre y solidario entre el alumnado y el profesorado, ha supuesto la promoción y generalización de un recurso didáctico de primer orden para la educación ambiental: la puesta en marcha, desarrollo, gestión y aprovechamiento pedagógico de los Huertos Escolares Ecológicos.

Los Huertos Escolares amplían las posibilidades educativas mediante la transformación de los espacios libres del centro, incorporando nuevos recursos y centros de interés medioambiental a su práctica educativa.

 La utilización del Huerto como “equipamiento educativo-ambiental”, para la realización de actividades de aproximación al medio y a su aprovechamiento humano, lo convierten en una importante herramienta para la transversalidad. Éste es  uno de los principales recursos con los que la educación formal puede favorecer la conservación de nuestro rico patrimonio natural y cultural, y la consiguiente valoración de una actividad como la agricultura, actualmente en retroceso, que constituye  un pilar fundamental para el desarrollo de una economía sostenible y un aspecto esencial de nuestro paisaje rural.

Tras estos más de veinte años que llevamos de experiencia de los Huertos Escolares en Canarias, hemos podido observar cómo en aquellos centros que se han vinculado al Programa, se han producido cambios que facilitan una nueva dimensión en el concepto de educación: la de educar para la vida, fortaleciendo la dimensión personal y social de toda la comunidad implicada en el proyecto.

 

Los huertos escolares y su potencial como recurso educativo.Esquema de huerto tipo

El huerto escolar constituye un modelo a escala reducida de la organización y de las relaciones entre el ser humano y la naturaleza que facilita el uso de modelos en didáctica y puede potenciar la comprensión de los conceptos sistema y medio ambiente, entre otros muchos conceptos o aprendizajes, que precisan de una experimentación práctica para ser más fácilmente comprendidos.

Según se definió desde el Programa de Educación Ambiental, de la propia Consejería de Educación del Gobierno de Canarias, el Huerto Escolar Ecológico …

  es un Espacio de Comunicación que trasciende de los aspectos formales de la comunicación oral y escrita, a un intercambio natural-cultural.

  es un lugar de encuentro desde el que desarrollar la solidaridad con el presente y con el futuro.

  posibilita trabajar las relaciones múltiples, tanto entre factores abióticos y bióticos, como socioeconómicos y ambientales, consumo y alimentación.

  permite valorar los recursos en función de las necesidades, definiendo las necesidades y su prioridad, el uso racional de los recursos y la búsqueda de alternativas.

  piensa en los problemas a corto, medio y largo plazo, en las ventajas e inconvenientes.

  favorece la concepción del Espacio y del Tiempo.

  aborda y trabaja los problemas ambientales, bien aquellos relacionados con el fin del huerto, la alimentación ( la desnutrición, el hambre, etc.), o bien los relacionados con la explotación (sobreexplotación de los recursos naturales …)

  es próximo a cuestiones concretas y al entorno, conecta con el medio y el entorno cultural y social.

  observa la No Neutralidad de nuestras acciones, que tienen un impacto sobre el medio sean positivos o negativos.

  precisa la toma de decisiones en cada momento y situación.

  fomenta la cooperación y la acción compartida, favorece las conclusiones desde el co-aprendizaje y la interdisciplinariedad.

  es una fuente de problemas que incluyen conceptos, procedimientos y actitudes.

 

Los huertos escolares y su “apellido ecológico”.maestro con niños

La característica que marca la diferencia de esta propuesta educativa, se la imprime el carácter “ecológico” de nuestros huertos, con lo que nos permite incidir con mayor profundidad en aquellas prácticas, enseñanzas y valores, que abogan por una coexistencia sostenible de los seres humanos con el medio que les rodea, así como por la salud colectiva, promoviendo una alimentación más libre de “sustancias contaminantes” en sus procesos de producción.

Existen otras razones que justifican la obligatoriedad de encarar un enfoque ecológico, como la improcedencia de usar productos químicos dentro de un recinto escolar, así como el abandono de la prioridad del rendimiento de las cosechas a favor  de la variedad,  ejemplaridad y utilidad didáctica y del desarrollo general del huerto.

Esto  obliga a tener en cuenta las especiales maneras que este modelo de producción tiene de entender la agricultura y su relación con los elementos que la sustentan. Por ello, se hace fundamental conocer y aplicar sus bases técnicas y su filosofía. Presentamos algunos principios básicos para desarrollar un huerto ecológico:

1.- Hacer rotación de cultivos.

2.- Asociaciones de cultivos.

3.- Métodos biológicos de control de plagas.

4.- Fertilización orgánica.

Existe otro factor interesante en el desarrollo de un huerto escolar ecológico, que es el de introducir formas de explotación tradicionales: usar métodos y cultivos de nuestra agricultura local, los elementos de nuestro huerto construirlos con materiales nobles y tradicionales, como por ejemplo, el uso de piedras de mampostería para muros o bancales, madera en lugar de plástico, badanas de plataneras en lugar de rafia, etc.

 

 La necesidad de dinamizar la RIHEE.

Tras este tiempo de trabajo, y los beneficios que se han ido generando, se hace más necesario, si cabe, poner énfasis en la dinamización y el fortalecimiento de la Red Insular de Huertos Escolares Ecológicos (RIHEE), a partir de su consolidación como una verdadera Red.

 

              Y es este el gran objeto de la propuesta que aquí presentamos.